Un antiguo empleado de la basílica de San Pedro ofreció recuperarlo por un precio entre cien y doscientos mil euros y apuntó que se encuentra en manos de un anticuario

La Gendarmería Vaticana y la Policía italiana están estrechando el cerco en torno a los ladrones y revendedores de un documento manuscrito de Miguel Ángel, robado precisamente en el archivo de la basílica de San Pedro hace más de dieciocho años.

El Vaticano se negó en redondo a pagar rescate por ese documento, escrito y firmado por el genio renacentista, y por otromenos importante que lleva también la firma de MichelangeloBuonarroti (1475-1564), arquitecto de la cúpula de la basílica de San Pedro, escultor de la «Piedad», pintor de los frescos de la Capilla Sixtina

Muy poca gente que visita la basílica sabe que existen grandes espacios útiles en torno a la base de la cúpula de Miguel Angel, y que en ellos se conservan precisamente los archivos de la Fábrica de San Pedro, la entidad encargada del mantenimiento del mayor templo de la cristiandad.

El archivo es un auténtico museo, pues conserva los planos y documentos originales de la mayoría de sus obras de arte. Atesora muchos manuscritos de Miguel Ángel. Entre ellos, una larga carta en la que el artista, desesperado por no poder pagar a los obreros que trabajaban en la basílica, suplica que le entreguen los fondos necesarios para evitar la dispersión de los artesanos y la ruina de los materiales.

El documento robado no es ese ni es de los mejores –ahora custodiados con más cuidado-, pero es, eso sí, un valioso manuscrito de Miguel Angel.

Intento de rescate

Según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, el robo fue descubierto en 1997 y la entonces encargada del archivo informó inmediatamente al cardenal Virgilio Noé, presidente de la Fábrica de San Pedro en aquella época.

Hace algunos meses, un antiguo empleado de ese organismo contactó al actual presidente, el cardenal Ángelo Comastri, para informarle de la posibilidad de comprar los documentos por una cantidad entre cien mil y doscientos mil euros. Según el diario romano ‘Il Messaggero’, el ex-empleado dijo que el documento más importante estaba en poder de un anticuario.

El portavoz del Vaticano manifestó el domingo que el cardenal Comastri, «naturalmente rechazó la propuesta, por tratarse de documentos robados». En esos casos, la respuesta es siempre invitar a la devolución.

Si tarda en producirse, se pasa a otros medios. Federico Lombardi confirmó que «la Gendarmería Vaticana está en contacto con las autoridades de la policía italiana para investigar».

La publicidad dada al robo y al intento de rescate puede ayudar a descubrir el anticuario y facilitar la recuperación del manuscrito. Si no se lograse, el Vaticano proporcionará a la policía italiana, a los «Carabinieri» y a Interpol facsímiles de los documentos para hacer bajar el precio limitando su venta a coleccionistas dispuestos a conservarlos en secreto.

Fuente: ABC

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