Uno de los padres de la literatura norteamericana, que también escribió para niños.

En esta fábula un grupo de animales se ha enterado de que un pintor acaba de finalizar un cuadro, y sienten curiosidad por ir a verlo. Es un libro que nos habla de la belleza del arte y, sobre todo, de las formas de mirarlo. De cómo cada uno, dependiendo de cómo tenga amueblada la cabeza, que conocimientos tenga o que sensibilidad, recibe o ve una obra de arte.

También nos advierte esta historia que muchas veces, si nos obstinamos, no vemos lo más esencial, lo que tenemos delante de nuestras narices. Es una fábula para niños, pero si el libro cae en manos de un adulto también le hará sonreír y reflexionar un poquito.

libros de arte para niños

 

Fuente: recomendaciones de  Cristina Hermoso de Mendoza en el programa La aventura del saber de RTVE (24/02/15)

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