Lo celebra con una muestra dedicada a Federico de Madrazo en el bicentenario de su nacimiento

Tardó la pintura del XIX en hacerse un hueco entre las colecciones del Prado, pero al final se ha hecho fuerte. Tras salir del Casón del Buen Retiro y sufrir el ninguneo durante más de una década de exilio en los almacenes, entró por la puerta grande del nuevo y ampliado museo con la exposición inaugural, antes de integrarse definitivamente en el discurso museográfico de la pinacoteca. Quedaba aún pendiente la publicación del catálogo general de pintura del XIX, un ambicioso y ambicionado proyecto que ahora ve la luz y en el que ha estado trabajando los últimos 15 años un equipo capitaneado por José Luis Díez –hoy director de Colecciones Reales de Patrimonio Nacional– y Ana Gutiérrez.

Patrocinado por la Fundación Montemadrid, el catálogo da buena cuenta de las 2.690 obras de que consta la colección decimonónica del Prado. Ha sido una ardua y compleja tarea no solo deinvestigación de las obras, sino también de localización de las mismas, pues estaban repartidas por tres continentes y 84 ciudades. Tan solo en Madrid se hallaban en 49 edificios. Es el llamado «Prado disperso». En torno al 10% de las obras del XIX del Prado (unas 250) está en paradero desconocido. El dato positivo es que se han recuperado otras tantas. Entre ellas, «La huelga de obreros en Vizcaya», de Vicente Cutanda, y «La destrucción de Numancia», de José de Madrazo. Pero este «Prado en busca y captura» no solo afecta a los fondos del XIX sino a todas las colecciones del museo. En mayo de este año se rescató un retrato de la Reina María Cristina, perdido al menos desde 1978. Fue depositado en 1908 por el Prado en el entonces Ministerio de la Gobernación. Según datos aportados por la pinacoteca, hay 926 obras sin localizar (900 nunca llegaron a ingresar en el museo). Constituye un 3,1% de las 29.821 obras que atesora el Prado. Entre 2009 y 2015 se recuperaron 52.

Tú al Prado, yo al Reina Sofía

La publicación de este catálogo coincide con la reordenación definitiva de los fondos del Prado y el Reina Sofía, cuyos criterios quedaron establecidos mediante un Real Decreto de 1995. Se fijó entonces 1881, fecha del nacimiento de Picasso, como línea que separaba ambas colecciones. Salvo excepciones, todos los pintores que nacieron después de esa fecha (incluido Picasso, por el que aún suspira el Prado) forman parte del Reina Sofía. Los anteriores, del Prado. Explica Miguel Zugaza que en breve se formalizará un ajuste de inventarios que establecerá qué obras corresponden a uno y otro museo. Hay en los almacenes del Prado y el Reina Sofía obras intercambiadas. ¿Pedirá revisar los criterios establecidos en ese Real Decreto para «recuperar» a Picasso? «No, no voy a juzgarlo ni a criticarlo», advierte Zugaza. José Guirao, director de la Fundación Montemadrid, sí cree que «es mejorable y que tendría sentido revisarlo».

El Prado salda su deuda con el XIX con la catalogación de sus fondos

MUSEO DEL PRADO
«Sabina Seupham Spalding», de Federico de Madrazo, 1846

Para celebrar el catálogo del XIX, y con motivo del bicentenario del nacimiento de Federico de Madrazo, se ha organizado en la sala 60 de Villanueva una pequeña exposición centrada en sus retratos de artistas. Fue el gran retratista moderno. También,director del Prado en dos periodos: de 1860 a 1868 y de 1881 a 1894. En otra sala cercana (la 62 B) cuelga otro retrato de este artista: el que hizo a Sabina Seupham Spalding, adquirido por el Estado para el Prado en 2014 y expuesto recientemente. Este atracón del XIX en el Prado culminará con la gran exposición de Ingres que se inaugurará en noviembre.

Fuente: Natividad Pulido. ABC

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