Jonathan Green adquirió dos pasteles del maestro impresionista en una puja en París y descubrió otro tapado tras uno de ellos

El marchante de arte Jonathan Green, de la galería londinense Richard Green, se compró dos pasteles de Claude Monet (1840-1926) en una puja en París y en realidad se llevó tres a casa, al descubrir posteriormente que había un tercero oculto tras una de las obras. Un buen golpe de suerte, porque el maestro impresionista es un filón en los mercados. El récord de un Monet lo ostenta «Le bassin aux nymphéas», vendido por 54 millones de euros en junio del 2008 por Christie’s.

Los pasteles que compró el galerista inglés fueron pintados en 1868 y se los regaló en 1924 a Anne-María Durand-Ruel, con motivo de su boda. Ella era la nieta de Paul Durand-Ruel, el marchante que sostuvo a los impresionistas contra viento y marea, hasta el punto de que se le considera el padrino del movimiento. La National Gallery de Londres dedica precisamente este año una magnífica exposición a Durand-Ruel, en la que pueden verse muchas de las obras de los maestros que avaló cuando pocos confiaban todavía en ellos.

Los dos pasteles representaban estudios del cielo, en los que Monet exploraba la naturaleza de la luz. Pero tras uno de ellos apareció un paisaje del embarcadero de Le Havre, en Normandía, los parajes donde el pintor pasó su infancia. Los pasteles de Monet son muy raros, y por tanto cotizados. La nueva pintura ha sido ya autentificada y saldrá a la venta en el Masterpiece 2015 de Londres, que comienza mañana y en el que muchas galerías ponen a la venta obras de gran valor. Los tres pasteles salen con u precio de 1,4 millones de libras(casi dos millones de euros).

Fuente: Luis Ventoso. ABC

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